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¿Cómo Instalar una Lavadora Portátil?

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Hoy en día, las lavadoras portátiles son de gran utilidad para llevar a cabo una de las tareas cotidianas que debemos cumplir nuestro día a día.

Por lo general, su funcionamiento es óptimo y el uso es súper sencillo de emplear- Son baratas y lo mejor, es que no ocupan mucho espacio. Sin embargo, ¿Ya sabes cómo instalar tu nueva lavadora portátil? ¡No te preocupes! Aquí explicaremos cada detalle.

Pasos para instalar una lavadora portátil

Para poder usar la lavadora portátil que compraste hace poco, tendrás que hacer el siguiente procedimiento:

Llena tu lavadora

Es común que las lavadoras portátiles o tradicionales vengan con su manual de instrucciones específicas, las cuales, te indicarán cuál es la cantidad máxima que puede contener ese electrodoméstico. Por lo general, las portátiles contienen un poco más de 4.5 kg

Es importante que, separes grupos de colores y tipos de tela, tal y como si fuese una lavadora convencional. Seguidamente, coloca la ropa dentro de la lavadora y vierte una pequeña cantidad de detergente liquido (este tipo purificador de trabaja mejor con las lavadoras portátiles).

Sólo si es de tu preferencia añade un poco de suavizante, pues, las lavadoras portátiles únicamente cumplen con el ciclo de centrifugado.

Vincula la manguera al grifo

Posteriormente, debes de conectar la manguera adherida a tu lavadora al grifo. Esta manguera, se deberá enroscarse con el grifo de tu cocina para poder cargar la lavadora con agua limpia y que este artefacto comience el ciclo de lavado. Además, tendrás que conectar la manguera del grifo de tu cocina para que el agua corra. De manera habitual, sólo algunas lavadoras traen 2 tipos de mangueras: Para cargar y otra para drenar agua.

Otro aspecto elemental para mencionar, es que las lavadoras tienden a tener una línea que marca la cantidad de agua que debes de llenar en el tambor. En caso de que, sobrepases el límite, puede interferir con el ciclo de lavado.

Un consejo esencial que debes de tener en cuenta a la hora de lavar, es que tendrás que usar la temperatura del agua que marche mejor al tipo de ropa, como por ejemplo, la ropa de color se lava con agua fría.

Enchufa a la corriente:

Para iniciar el lavado, tendrás que asegurarte que la lavadora este llena de agua y cargada de ropa. Después, certifica que la zona de enchufe este en perfectas condiciones, para evitar los cortocircuitos.

Generalmente, las lavadoras poseen temporizador, el cual, indicará cuanto tiempo debes de esperar para que el ciclo de lavado termine. Sin embargo, mientras más sucia se encuentre el grupo de ropa que cargaste, mucho más largo será el lapso de espera.

Además, habrá un interruptor que se active de forma automática o manual para que la lavadora comience el ciclo de lavado.

Cabe a destacar que, las lavadoras portátiles no funcionan con extensiones o adaptadores de corrientes. Así que, tendrás que aseverar que tu lavadora portátil este enchufada correctamente de manera directa a la pared.

Comienza a desaguar:

Cuando ya el ciclo de lavado esté terminado, entonces, comienza a drenar el agua sucia. Verifica que haya otra boquilla en tu lavadora portátil, la cual, cumplirá con la función de drenar toda el agua sucia. No obstante, si no te encuentras muy seguro de cuál de las boquillas deberás de usar, entonces, es recomendable revisar el manual de instrucciones.

Asimismo, cerciórate que la boquilla se encuentre totalmente firme en el lavado. Ya que, de salirse podrías terminar con el piso todo sucio con el agua que se está drenando.

Sólo si lo requiere: Enjuaga la ropa

Muchas lavadoras portátiles no tienen el ciclo de enjuague. Así que, si ya has drenado toda el agua sucia, entonces, puedes comenzar a sacar tu ropa para secarla.

Otras lavadoras si requieren de un ciclo de enjuague, por ende, si la lavadora lo necesita… Entonces, no dudes de comenzar a enjuagar. Para ello, llénala con agua limpia y después, configúrala para que comience a enjuagar.

Finalmente, ha llegado la hora de secar la ropa. Puedes hacerlo a través de una secadora o también, ahorrarte dinero secándola en un tendedero.